03 abril 2007

La destructora de papel

Hace unos meses tuve la ocasión de ver un documental muy interesante sobre Enron, una empresa estadounidense que en 15 años pasó de ser un "simple" negocio dedicado al gas natural a convertirse en la séptima compañía del país. Fue considerada la empresa más innovadora y brillante, pero todo su crecimiento ocultaba una mentira y un fraude. Mi empresa siguió un curso parecido, y lo hemos ido viendo poco a poco en las entradas de este blog. Justo antes de irse a la quiebra, Enron, o más bien sus abogados, convirtieron en confeti una tonelada de documentos, para seguramente, ocultar pruebas. No sé si mi jefe tenía conocimiento de esta historia, pero hacia el año 2003 ó 2004, mi empresa compró una destructora de papel. En un principio se nos dijo que la razón estaba motivada por la Ley de Protección de Datos, por lo que no se podía tirar a la basura ningún documento que tuviera información sobre particulares o empresas, sin destruir. En plena borrachera de éxito por la consecución de los certificados ISO y posteriormente el EMAS , la destructora era otro medio más para llenar el bidón de reciclaje de papel y acumular bolsas de tiras de manuscritos e impresiones en el sótano, para luego llevarlas directamente al contenedor de basura clásico (ya lo contaré). Mi jefe estaba muy contento con esa máquina. Por su manera de ser, él debía ser el primero en utilizarla, porque para eso la empresa y la máquina eran suyas. Le echaba de comer todo lo que podía. Lo veías de su despacho a la máquina y de la máquina a su despacho. Estaba todo el rato pensando en que teníamos que dedicarnos a vender esos aparatos. Que a todas las empresas les hacía falta una y que cada vez que fuéramos a un cliente, había que convencerle para que la comprara. La nuestra, además de papel y cartón, trituraba CDs. Eso no lo sabía mi jefe, pero sí el acólito número 1. Un día, poco después de recibir la destructora, y en plenos trabajos forzados, estaba hablando con el secuaz en cuestión y me comenta lo de los CDs, y que aprovechara para probarlo. Me dio uno que estaba estropeado y nos acercamos a la máquina. Lo lancé dentro y se hizo migas. El gerente, que no le quitaba ojo de encima al aparato, se acercó para ver que estábamos haciendo. Cuando comprobó lo que pasaba, se le puso una cara de enfado reprimido... Le había quitado el "honor" de ser el primero en meter un CD en la trituradora. Si no me equivoco me juró venganza eterna en ese momento. Por mucho que pusiera cara de póker, se le notaba la molestia y el fastidio que tenía encima. ¡Dios mío, casi una generación entera después de terminar primaria, seguía en el patio del colegio y no me había dado cuenta!

6 comentarios:

OjoVirtual dijo...

Pues menos mal que no le djeron que también destruye tarjetas de crédito, que si no, echa mano al bolsillo y se las carga todas!!!!!

Erkemao dijo...

jajaja, esas seguro que no las metía! Lo más absurdo de todo, es que luego se empezaron a destruir cds a mansalva y a seguir metiendo todo lo que la destructora se comía en bolsas para reciclar papel (papel y cds). Lo del proceso selectivo del reciclado creo que no lo tenían muy claro.

nasghoul dijo...

Cerca de la máquina trituradora había un taco de papel puesto expresamente para que cuando pasaras por delante te "dignaras" a colaborar destruyendo pruebas (ups! )

Era gracioso ver al acólito nº1, que si pasaba 30 veces por delante de la máquina, 30 veces se ponía a triturar papel ... y luego decía "es un vicio!"... en fin... mira que cuando hubo que hacer aquello de imprimir y grabar casi 2 mil cds en plan almacén clandestino taiwanés, nadie, salvo 3 o 4 se dignaron a echar una pezuña!

Erkemao dijo...

nasghoul, ese es un tema muy muy bueno. Me ocurrió que a un cliente se le prometió una gran partida, que se supone que debería haberlo hecho una empresa externa, y al final éramos nosotros como tú bien dices. El resultado es que el cliente estaba pagando a coste de 1ª un trabajo de 2ª. Como siempre, había una excusa muy buena: " los cds no iban a llegar a tiempo, así que había que buscar una solución rápida" Sí sí, pero la factura seguía siendo la misma.
Para finalizar y como siempre:unos pocos al tajo, y otros muchos supervisando.

nasghoul dijo...

Anda, pues cuéntalo con todo detalle para desfrute del personal...jejeje

Erkemao dijo...

Bueno, esta historia no la puedo contar :P Pero ocurrió así.
Apenas quedábamos 4 gatos cuando ocurrió, la empresa estaba moribunda, así que la oración que puse al final del anterior comentario iba a cuando te pasó a ti.
Saludos.