04 mayo 2007

Firmas porque yo lo digo

Una nueva historia que dice mucho sobre las técnicas "algo" mafiosas que usaba mi empresa. Nuevamente se encontró con la oposición de la mayoría de los empleados. Yo lo tenía claro: "no firmo nada que me de la empresa". A aquellas alturas de la vida, ya había tenido bastantes decepciones con ese negocio para meter la pata de nuevo. Esta será una historia muy corta. Vamos con ella.
Todo empieza con nebulosos extractos de información que llegaron a mis oídos, así que la historia puede que esté un poco distorsionada. Según creo, mi jefe, en pleno éxtasis de soberbia y cuando ya pensaba que estaba bien aferrado a la bonanza económica, entró en contacto con algún cliente interesante. También pudo ser que tratara de hacer algún favor a alguien. El caso es que un día llega la acólita número 2 por las mesas y deja una especie de contrato. Nos dice:"Esto es para firmar. Luego lo recojo o lo dejan sobre mi mesa". Simple y llanamente. No hubo más explicaciones. Firmen esto y déjenlo en mi mesa. ¿Firmar qué? ¿De qué iba todo este rollo? ¿Por qué no se hizo una reunión o se nos convocó a todos para aclararnos el tema? Firmen lo que empresa quiere y ya está. Con estos modales, está claro que lo que consiguió fue una repulsa de casi todos los que estábamos allí, que no sólo no firmamos, sino que nos opusimos hasta que "alguien" se dignara explicar que ocurría. Al ver el alzamiento laboral, la empresa estimó conveniente decirnos que se trataba de un certificado electrónico personal. Que al ser muchos en la empresa, la entidad que emitía el certificado conseguiría muchas altas y por lo tanto era un favor que hacíamos y que posiblemente nos beneficiaría en el futuro. Ni con excusas firmé. Le dije a la acólita que miraría detenidamente lo que había que rubricar y luego ya decidiría que hacer. Así dejé pasar el tiempo hasta que el tema pasó al olvido. Muchos otros siguieron el mismo camino, y alguno signó, pero luego se dio de baja. Sólo jefe y acólitos permanecieron fieles "a sus propias intrigas". Si la empresa quería algo de mí, que me dijera qué, porqué, qué beneficio me proporcionaría y luego ya se vería que hacer, pero imponer, NO. Para que mi jefe quedara bien a nuestra costa, NO.

4 comentarios:

serchase dijo...

Muy bien hecho amigo!!! si señor!!! Nunca hay ke firmar nada sin leer y estar claro de lo ke se firma!! Un saludo!!

Kt. dijo...

Al menos te consultan la firma, a quienes les trabajo mi firma no les vale y no hablo de mis jefes inmediatos sino de lo que viene más arriba, bien arriba..!!!
Cuando se es funcionario público (al menos en estás lejanas tierras) tu palabra y mucho menos tu firma vale.
Te aplaudo por ser leal a tus principios (y no es que yo no lo sea), te admiro por tu firme decisión, te felicito porque tienes la libertad de escoger aunque intenten imponerte un mandato. Muy bien!
Besos...

Erkemao dijo...

serchase, la verdad es que no había ningún problema en firmar aquello, porque realmente no era importante. Son las formas lo que me indujeron a negarme. "Un poquito más de por favor". Si la empresa se hubiera reunido conmigo y me hubiera dicho: "esto por esta razón y nos conviene por esta razón, no te va a perjudicar, si quieres te firmo yo un documento en el cual doy fe de lo que digo, para que no haya suspicacias, etc...", pues se firma y ya está. No pasa nada. Tú ganas, yo gano, todos ganamos. Pero no, la empresa fue en plan:"firma porque yo lo digo y ya está". Pues no. Yo no estoy en la empresa para aguantar los egos de nadie, y más en aquella época que estaba más quemado que la moto de un hippie. Por esa regla de tres, le digo yo al jefe: "súbeme el sueldo al doble porque yo lo digo". Absurdo.
Un saludo ;)

Erkemao dijo...

kt, nos consultaron luego, cuando vieron que casi todos estábamos en contra. Además por aquellos meses ya cobrábamos de vez en cuando. Un mes sí, otro no. Un mes te daban un tercio del sueldo... Los tiempos de la exigencia se habían acabado. Además no me podían echar de la empresa ;) A lo mejor en otras circunstancias me hubiera tenido que aguantar y firmar o padecer otros ataques sin rechistar, pero como le comenté a serchase, ya estaba en un plan en el cual no le pasaba "ni una" a la empresa. Durante montón de años se había aprovechado de mí, y eso no puede ser para toda la eternidad.
Gracias por pasarte y comentar.
Un beso para ti.