02 junio 2007

La compañera abducida

Mi jefe no estaba sólo. A parte de los acólitos, los cuales le rendían pleitesía y le daban la razón en cualquier decisión equivocada que tomaba, había otra persona que estaba de su parte. Imagino que fueron los años de amistad previa, los que evitaron que esta persona se diera cuenta de la realidad de las malas artes del gerente.
Mi jefe, como no podía ser de otra manera, también se aprovechó en múltiples ocasiones de la bondad de la persona a la que me refiero. Y como siempre digo, lo que cuento es una versión personal de lo que vi y viví durante largos años.
Trabajaba en su casa todos los días después de salir del trabajo, se gozaba en el horario laboral muchas de las salidas de tono sinsentido del jefe, ponía su empeño y sus recursos en luchar por el curro y por la empresa, y aún así, el jefe la trataba como un comodín a su conveniencia. Igual que a mí. Cuando las cosas empezaron a ponerse feas y las críticas eran habituales cada día, el gerente puso en marcha su plan de escape. El mismo plan que utilizaba cuando hacía enfadar a los clientes y luego me usaba a mí o a otros compañeros como "airbag" para recibir el golpe sin hacerse daño. De esta forma, la persona a la que me refiero estaba en medio de los trabajadores enfadados y el jefe fantasioso. Yo le decía muchas veces: "El que está en medio recibe de los dos lados". Cuando pasaban los días y nuestro amado gerente no era capaz de decirnos que pasaba o porqué no cobrábamos nuestras nóminas, recurría a esa persona para que tratara de calmarnos y para que nos explicara lo que el jefe no se atrevía a exponer. Era tan evidente, tan manifiesto y tan rutinario, que me entraba una rabia tremenda. Me veía a mi mismo años atrás. Le decíamos: "Que venga él y que explique y hable, que esa es su responsabilidad, no la tuya, porque al final tú nos cuentas malas noticias y nos enfadamos contigo, aunque no queramos, mientras tanto él se queda más fresco que una lechuga". Al igual que me pasaba a mí, intentaba quitarle hierro al asunto y trataba de excusar al jefe. Esto no quitaba que cuando algo salía mal o se retrasaba o simplemente el gerente pensaba o imaginaba que las cosas no estaban como él quería, la persona en cuestión recibiera la oportuna bronca, por eso le preguntábamos si estaba abducida. "¿No te das cuenta de que te está utilizando?", "al final nos vamos a enfadar contigo por idiota". En fin, que a pesar de saberlo, las cosas siguieron siempre igual y no dejó nunca de excusar al gerente ni de intentar minimizar sus errores o meteduras de pata. En ciertas ocasiones, también sacaba su carácter y ponía al gerente en su sitio, pero lamentablemente el otro ya le había "perdido" el respeto como para dejar impresionarse. Bueno sí, se impresionaba como buen actor que era.

12 comentarios:

Té la mà Maria dijo...

si puedes pasa, gracias

Kt. dijo...

Supongo que el blog (historia) de esta acólita debe ser bien deprimente! porque algo me dice que el final de su historia no debe ser muy grato.

Lamentablemente hay personas que por la necesidad de sentirse superiores venden el compañerismo por tres monedas!

Besos Erke... celebra que he vuelto jajajajaja.....

nasghoul dijo...

A veces me pregunto, qué extraño fenómeno cósmico (por recurrir a lo inverosimil o estrambótico) hizo que concurrieran en la misma empresa gente con tan exacerbado sentido de la responsabilidad y con una idea del sacrificio casi de tragedia griega. Una fe ciega en un lider de cartón y unos compañeros que trabajan sin cobrar durante meses. ¿Es que el mundo se ha vuelto loco, o que?

Fede dijo...

Es muy acertado lo que decís, Nasghoul! Increíble conjunción...eran todos unos santos ahí adentro! Si tan solo, digamos, el 50% de los pringadillos hubiera sabido hacerse respetar desde un principio, seguramente hubieran convencido al otro 50% de hacerse respetar también, y muchas de las cosas que se cuentan en este blog jamás hubieran ocurrido. Pero no...el destino hizo que coincidieran en la misma empresa y al mismo tiempo, un grupo de personas todas altamente responsables, sacrificadas, sumisas, obedientes y respetuosas.

Me llama la atención que eso ocurra allá en el Primer Mundo, donde supuestamente el trabajo no escasea y los derechos de los empleados son importantes y se hacen respetar. Aquí en Latinoamérica (al menos en muchos paises, no digo en todos) no es nada raro que se den casos como los que se cuentan en este blog, por el simple hecho de que no hay trabajo, y la gente que tiene uno hace lo que sea por conservarlo.

Kt. dijo...

Fede, es verdad aquello de que por necesidad se soportan muchas cosas y en este caso va igual para el resto del mundo.
Pienso que los latinos somos un poco más rebeldes en ese aspecto y puede que sea porque ya soportamos muchas humillaciones en el pasado durante la conquista a América o tal vez sea que nuestros jefes por estar en "el tercer mundo" no tienen estás habilidades tan desarralladas como el que aquí se cuenta. no sé! ¿Que me dices?

Fede dijo...

Kt, es un tema difícil para opinar sin terminar cayendo en generalizaciones. En definitiva, parece que hay de todo en todas partes.

Con lo de los jefes, yo te diría que no es así...los de esta parte del planeta suelen tener también grandísimas habilidades para someter, convencer, "lavar cerebros" y vender mentiras. Lo digo por experiencia propia. A veces pienso que esas características son condición necesaria para llegar a ocupar un cargo jerárquico en una empresa. El que no tiene algo de esas habilidades, difícilmente llega.

Erkemao dijo...

te la ma maria,
ya me pasé por tu blog,
gracias por visitar el mío.
Saludos.

Erkemao dijo...

kt, hola ruisueña,
pues no te creas, ella estaba en un punto intermedio, en un limbo en el que no podía y tenía que estar en cada lado a la vez. Lo cual es una situación verdaderamente incómoda. Lo que los demás veíamos muy claro, ella lo veía algo borroso.

Buenas de nuevo! :P ;)

Erkemao dijo...

nasghoul, estábamos poseidos, alienada, con el cerebro lavado y siempre pensando que se le podía dar una oportunidad más. Hay que reconocer que era el mejor haciendo su papel. en fin, que al final la careta de se cayó de tanto usarla. ;)

Erkemao dijo...

fede, pues pensando se me ocurre que nosotros vivimos en el patio de atrás de la puerta trasera del "primer mundo". Todavía nos queda mucho para ponernos a la altura de los paises europeos que seguramente más por viejos que por sabios han conseguido que el trabajo sea digno para el trabajador, al menos es lo que puedo extrapolar de lo que me dicen amigos que viven o han vivido en Alemania, Holanda, Inglaterra,etc... Tampoco creo que sean el paradigma y la utopía, pero seguro que están mejor que en la mayoría de los lugares.
Profesiones como la mía se han ido desvirtuando con el paso del tiempo. Antes era algo más elitista y ahora algo más común. A mí me han llegado a preguntar si arreglaba vídeos o televisores. Y todo lo que sea arreglar, al final es como " de menor importancia".
saludos.

Erkemao dijo...

Para kt y fede, me da que lo de "jefe" no entiende de fronteras. Si además hay un alto grado de ambición, avaricia y complejos, está claro como van a funcionar en cualquier lado.

Kt. dijo...

Jajaja que no suelo ser así y uds lo saben...
Es que andaba engrinfada y al leer eso del "primer mundo" me dió por hacer del abogado del diablo y buscarles la lengua.

Precisamente recordé los tan poco aSertivos comentarios de muchas personas de los países "Desarrollados" y al final veo que en materia humana casi todos vamos iguales..! Una mierda (que tampoco suelo decir esto)...

La pregunta fue sarcasticamente provocadora jajaja... Sorry...

Besos pa' los dos!