25 junio 2007

¿Qué significaba el cierre de la empresa para mí?

La historia de este blog es la historia de una cadena de sucesos que cada vez fueron a peor. Es la historia de alguien, el que les escribe, que no paró el desastre que se le avecinaba, poniendo límites a los abusos que sufría. Pero todo tiene un final de una u otra manera. Tras 8 años de permanencia en aquella empresa, todo "supuestamente" había acabado. Los últimos años me los había pasado literalmente, aguantado cada día. Convirtiendo mi existencia en un infierno cada vez que me levantaba, cada vez que me acostaba y cada vez que dormía. Estaba cansado, muy cansado. No me alegró el cierre de mi empresa en el sentido de que algunos compañeros se iban a quedar en una situación delicada y otros muchos habían padecido su propio infierno. Tampoco me alegró por el negocio puesto que me hubiera gustado acabar de otra manera. Pero sucedió así. No fue el destino, no fue la mala suerte, no fueron los desaciertos... fueron otras causas.
En el momento en que la empresa "clausuró" sus puertas, otras nuevas empezaban a abrirse ante mí, aunque para ello tuviera que recorrer aún, un largo y oscuro pasillo. Ese día creo que por fin pude respirar aliviado. Creo que la agonía que me embargaba se hacía un poco menos pesada, una tímida luz se colaba por las rendijas de mis tinieblas. Fue algo así como: "esto ya se ha acabado". Ciertamente las cosas no iban a ser tan sencillas. En cualquier caso, ahora sí sería actor y juez de lo que ocurriera en adelante. Tenía la posibilidad de elegir sin dejar nada detrás, nada que mi orgullo retuviera. Era el comienzo del "yo decido, yo elijo". Absolutamente convencido y sabedor de que no le debía nada a la empresa, cualquier negociación que se planteara en los siguientes días o semanas, partiría desde 0 para la organización. Mi opinión se mantenía. Había sido perjudicado durante muchos años por la empresa, representada en la figura de mi jefe, y ese hecho debía compensarse de alguna forma en el futuro. Cualquier pacto o acuerdo debía cumplir ineludiblemente esa condición. Si quería contar conmigo para un proyecto de futuro, el gerente debía ser serio y tomar en cuenta mis años de servicio pasados. Él tenía la idea de seguir con la actividad, cambiar el perro de collar, dejando de ser el único socio y manteniendo el grupo de empleados como parte capitalista de la nueva idea. Para ello nos reunimos, pero eso lo contaré en los próximos días. Realmente lo que me propusiera no me importaba, puesto que ahora yo era libre.
Cuesta un poco acostumbrarte a la libertad. Cuesta entender que los lazos que te ataban se han roto y que no debes obediencia. La estructura jerárquica se seguía manteniendo a pesar de su supuesta disolución. Te dura un poco, pero rápidamente te das cuenta de que ahora el trato es de igual a igual . Ya no hablaba con mi jefe. Erkemao en esos momentos hablaba con una persona que se hacía llamar jefe, pero que no ostentaba un poder vinculante superior. El cierre se produjo tan sorpresivamente, que todo se quedó patas arriba y había muchas cosas que concluir, así que seguimos yendo para resolverlas y para negociar. Cuando me levanté la mañana siguiente pensé: "bueno, y si hoy no me da por levantarme e ir a echar una mano, ¿qué va a hacer "mi jefe"? ¿despedirme?" y me entró la risa. Dependiendo de lo que ocurriera en los siguientes días, tomaría ciertas decisiones importantes, decisiones que me probarían como persona, decisiones como la "Reunión", decisiones para demostrar que aunque yo siguiera siendo un pringadillo, se me debía respetar so pena de una respuesta contundente. En cualquier caso, yo ahora era libre.

4 comentarios:

Kt. dijo...

Me gusta la imagen de la cadena con un eslabón suelto! es perfecta y resume tu post...

Un beso Erke.

Erkemao dijo...

Sí, desde luego. Esa y la paloma que sale de la jaula son muy ilustrativas. La última también. Muchas imágenes para un sólo concepto :)

un beso.

Mary dijo...

Pues la imagen q me gustó fue la del perrito con las alas. Un Schnauzer miniatura, yo tuve una igual, Luna. Se murió hace unos 4 años. Esas alitas le hubiesen qdado genial, era un verdadero ángel peludo :). Se parecía mucho al de la foto. Me tocó la fibra sensible...:'(

Erkemao dijo...

Lamento haberte recordado algo triste, Mary. Espero que te la recuerdes con alegría.
Gracias por pasarte y dejar tus palabras.
Besos.